Los puentes de San Francisco y hornacina

Los puentes de San Francisco

 

Los puentes de San Francisco y hornacina son joyas arquitectónicas situadas en la unión entre los ríos Almonte y Tamuja se convierten en una atracción más para el fin de semana.

Están en la confluencia entre los ríos Almonte y Tamuja, a unos quince minutos en coche de Cáceres y veinticinco desde Torrejón el Rubio, Monfragüe.

Abrazando ambas corrientes se encuentran dos viejos puentes llamados “Los puentes de San Francisco”, donde antes de juntarse, la tierra, forma una punta en el extremo del espigón del siglo XVI.

En la corta legua que une a ambos puentes , se encuentra una pequeña Hornacina o Santuario que, posiblemente, guardaba una imagen religiosa custodiada por algún tipo de reja.

 

En el paisaje natural predominan las laderas laminadas de pizarras y el barro, seco y agrietado, que cubre buena parte del enclave, deja constancia de que el estado habitual de la zona es estar anegada por las aguas.

La construcción del embalse de Alcántara, cuyas obras finalizaron en 1969, y su posterior inundación, dejaron bajo las aguas varias construcciones antiguas a lo largo del curso del río Tajo y sus afluentes que, de vez en cuando, la sequía o el desagüe por previsiones de lluvia devuelve a la vista para el disfrute de los visitantes.

En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, editado por Pascual Madoz en 16 gruesos volúmenes ( Madrid , 1845-1850), y que ocupó un importante papel en el proceso de modernización de las estructuras del Estado en la España del Siglo XIX, se realiza una descripción del río Almonte y el lugar donde se une con el Tamuja en el “AGUIJÓN”,(Tomo II-Página 173):

“en el camino de Talavan á Cáceres, térm., de esta cap., a 1 ½ leg., de dist.: este puente se halla á 50 pasos por cima de la confluencia de este r., con el Tamuja : abraza ambas corrientes, en término que son mas propiamente dos, y constan cada uno de un arco y dos ventanas á los costados; se halla sin pretiles, y á pesar de su regular elevación, se ve cubierto de agua en las grandes crecidas de los r.: se les llama Los puentes de D. Francisco, y fue construido en tiempo de Cárlos I á espensas de D. Francisco de Carvajal y Sande, natural de la v., de Cáceres; hasta este puente hay 22 molinos harineros, que toman el nombre de los pueblos ó de sitios por donde pasan, á saber: molino de Navezuelas, Roturas, Berzocana, Rincón, Risquillo, Puente del Conde, Higueras, Vaquillas, la Ramira, Acedo, Anteliano, Góngora, Nabarro, Carrera, Ramirillo, Carrascos, Apaña, Severo, Puente de Jaraicejo, Pilitas, Utrera, y Monroy; desde aquel punto al Tajo dos aceñas y dos cañamares ó presas de pesca, pertenecientes al Sr. duque de Frias: en las tres primeras leg., produce algunas truchas, después anguilas y barbos hasta de 10 libras; aunque en verano se disminuye notablemente sus aguas, es rarísimo el año que pierde su corriente.”